Hola amig@s, preparense Sobretodo mentalmente para organizar tu clóset, en esta ardua labor necesitaras mucha paciencia para dar un paseo por todo lo que vive en tu armario, y seguro llegará ese momento en el a que pienses en huir. Hacer breaks de vez en cuando te puede ayudar, siempre y cuando no te distraigas y termines por refugiarte en otra actividad. Persevera. Piensa que en algunas horas tendrás un clóset mucho más bonito, fácil de usar y con espacio para darle la bienvenida a prendas nuevas.
Reúne a tus aliados
Antes de empezar hazte de un buen set de herramientas que te ayudarán a organizar tu clóset y a proteger cada una de tus prendas. Deshazte de cualquier gancho de alambre que tengas por ahí y jura nunca volver a usarlos, pues éstos dañan muchísimo tu ropa haciendo que pierda su forma original. Utiliza ganchos de plástico con las esquinas redondeadas para prendas ligeras como blusas y blazers, o consigue ganchos acolchonados o cubiertos de terciopelo (así la ropa no resbala). Para chaquetas y abrigos utiliza ganchos de madera o busca de cedro si vives en un lugar con mucha humedad. Algunos de estos ganchos tienen barras donde puedes colgar pantalones, pero si no, utiliza para éstos y para las faldas ganchos con pinzas. Tus vestidos de noche y abrigos más preciados cuélgalos y protégelos cubriéndolos con fundas de plástico. No olvides comprar cajas de diferentes tamaños que te ayudarán a guardar desde mascadas hasta bolsos, así comorollos de papel adherible para remover pelusas. ¡Y las bolsas! De esas ten varias a la mano pues ahí meterás todo aquello que va de salida.
Todo fuera
Y ahora sí, manos a la obra. Lo primero que hay que hacer es vaciar el guardarropa por completo. No dejes absolutamente nada dentro del clóset, y mientras lo haces ve categorizando por tipo de ropa: por un lado los vestidos, por otro los pantalones, las blusas, las faldas, los suéteres y lo que sea que encuentres. Será el momento de emotivos (o incómodos)encuentros, así como de grandes sorpresas ¿porqué tienes el disfraz de Halloween 2001 aún ahí? , pero solo así sabrás qué tienes y qué no, así como cuánto espacio tienes en tu clóset.
A prueba y error
El paso siguiente es muy divertido y algo cansado pues se trata de probártelo to-do. Esto, aunque puede ser exhaustivo, es súper recomendable pues solo de esta forma sabrás qué prendas creías que te quedaban pero, ups, ya no te quedan, y cuáles en realidad ya no te gustan, o ya no van con tu estilo actual. Relájate y tómate tu tiempo probando distintas combinaciones para llevar tus prendas, y recuerda que si dudas probablemente es porque ese vestido de lycra o esa camiseta con flequillos en realidad no es tan lo tuyo.
¡Adiós!, bye bye, sayonara, chao !!!
Y así llegamos al paso más difícil, aquel donde se decide el destino final de cada una de nuestras prendas y accesorios. Para máximos resultados es completamente necesario que seas muy honesta contigo misma y aceptes si de verdad vas a usar o no tal o cual prenda, si en serio te sienta bien, y si en realidad te gusta lo suficiente. Si por ahí encuentras vestidos, faldas o zapatos que compraste pero nunca usaste, que pensaste mandar arreglar pero olvidaste que debías hacerlo, o que llevas años esperando que vuelvan a estar de moda, mejor diles adiós y hazle lugar a aquellas que aún no conoces pero que realmente te van a servir.
Tú aquí y tú allá
Ya que al fin tienes la selección de ropa con la que te vas a quedar, es momento de separarla por estaciones. Esto ayuda mucho a tener a la mano aquello que te funcione mejor en tu día a día. Si ahorita estamos en pleno primavera-verano, guarda tu ropa otoñal e invernal en bolsas al vacío (para ganar espacio y evitar humedad) o cajas con un trocito de cedro, y almacénala en otro lugar de la casa. Si vives en un lugar donde un día estás a 35 grados y al otro a 7, deja por ahí un par de prendas que creas te pueden servir en caso de emergencia, no más. Ya que tengas seleccionada la ropa de temporada, lava lo que tenga que ser lavado y plancha lo que tenga que ser planchado para que todo tu guardarropa esté listo para ti en todo momento.
Grand finale!
Ahora sí, el pasó final es el organizar nuestro clóset con inteligencia y a nuestro gusto. En realidad hay distintas formas de hacerlo, por ejemplo, por tipo de prendas, guardando cardigans, suéters y tops en cajones, y colgando vestidos, pantalones y faldas. Este es el orden más común pero si tienes tiempo y ganas puedes hacerlo también por colores o por estilos, tu nivel de obsesividad-compulsividad decidirá hasta donde parar.
Aprender la lección
Ahora que tienes un flamante armario, mucho más ordenado y espacioso, será muy fácil caer en viejos vicios e iniciar de nuevo el ciclo, alimentándolo con compras de impulso que luego hasta olvidamos que hicimos. En lugar de comprar grandes cantidades de ropa que viste y te gustó, mejor opta por ir haciendo pequeñas grandes inversiones que de verdad apasionen, prendas de las que estés completamente segura, bien diseñadas y confeccionadas que te durarán años; no importa que cuesten más, lo valen. Y toda esa ropa que sacaste, puedes venderla o regalarla a alguien que de verdad la necesite.
Organizar el guardarropa puede parecer intimidante pero no es imposible. Si conoces algún otro tips para hacerlo sin perder la cordura por favor compártelo en los comentarios.
Lo más difícil de organizar un armario es tomar la decisión, ya que al menos yo no tengo la fuerza suficiente para hacerlo, porque siempre termino dejando cosas que no necesito
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